Crisis en el banquillo de la selección Alemana
Es un fenómeno que suele ocurrir cada vez que las selecciones nacionales deben afrontar algún evento de carácter mundial como un Campeonato que nucleé a los principales deportistas del mundo. De cara al Mundial de Sudáfrica 2010, le ha tocado el turno a la potente selección alemana comandada por el frío Joachim Löw.
El técnico germano acaba de sembrar dudas acerca de su continuidad al frente del grupo tras la finalización del Campeonato Mundial. El origen de esa decisión debe buscarse en una serie de discrepancias generadas entre el seleccionador y la DBF (Federación Alemana de Fútbol) acerca del contrato de Löw.
El propio seleccionado ha informado a los medios de presa que la directiva de la Federación Alemana de Fútbol le ha comunicado que no se establecerá ningún tipo de conversación sobre el particular hasta que finalice la competencia mundial. En la prestigiosa revista deportiva alemana Kicker, Löw ha manifestado que será él mismo quien evaluará su probable continuidad o no al frente del grupo nacional tras el regreso de Sudáfrica.
Según la prensa deportiva alemana, las diferencias entre la Federación y el técnico comenzaron cuando el presidente del organismo Theo Zwanzinger, aseguró hace un tiempo que con öw se había llegado a un pacto de caballeros acerca de su renovación. El seleccionador se apresuró a desmentir los dichos de Zwanzinger lo que en ciertos estratos se consideró como una acusación de “mentiroso”.
Lo cierto es que el futuro de Löw al frente de la selección alemana pende de un hilo y será a su regreso del Mundial cuando, al margen del resultado obtenido, se decidirá cuál será el futuro del técnico. |